Objetivos del Capítulo

•   Nos reunimos para compartir nuestras vidas y la misión que traemos entre manos. Dispersas por la aldea global, sentimos la necesidad de poner en común cuánto hay de dignidad, amor y esperanza en el anhelo de vivir de nuestros pueblos, pobres y víctimas del sistema excluyente e inhumano que nos es impuesto.

•  Nos reunimos para ayudarnos mutuamente a confrontar nuestras vidas con el proyecto de vida de Jesús al que deseamos seguir, con la opción misionera que intuyeron nuestros Fundadores y con la exigencia de recrearla en este momento histórico.

• Puede ser que, transitando por esta sociedad consumista, se nos haya pegado a los pies, algo que nos impida desplazarnos. Necesitamos caminar “ligeras de equipaje” a las fronteras más necesitadas, y escuchar los gritos más urgentes de los excluidos.

• Nos reunimos para estrechar los lazos de pertenencia a una misma familia, para revitalizar en nosotras el vínculo de la unidad, desde la diversidad de lenguas, razas y culturas, para vivir la experiencia de la sororidad, convocadas por un Carisma que da sentido a nuestras vidas.

• Nos reunimos para articular y soñar juntas el futuro del Reino en el que deseamos participar. Para lanzar a la tierra semillas de compasión, ternura, acogida y solidaridad, como fuerzas de las que pueda brotar una fraternidad universal.

•  Nos reunimos para tejer nuestra misión con todos los que desean y trabajan para que otro mundo sea posible. Para unir esfuerzos y juntar nuestra voz, porque la alternativa que deseamos es una utopía que se construirá con la colaboración de todos y todas.

• Nos reunimos para hacer memoria de una mujer, Beata Ascensión Nicol, que vivió su entrega a los predilectos del Reino, con radicalidad, sencillez y generosidad y, para que al rememorar su vida y misión nos sintamos desafiadas a revitalizar nuestra pasión por el Reino.